De siete meses a once años, sin cambiar de escuela
Tres ciclos en un mismo lugar, con el mismo equipo y los mismos métodos. El niño pasa de uno a otro sin perder sus referencias.



Los tres ciclos, uno al lado del otro
Lo esencial de los tres ciclos, punto por punto.
Microguardería
Un mundo aparte, tranquilo y a la medida de los más pequeños. El niño no viene solo a dormir y a jugar: adopta un verdadero ritmo de aprendizaje de las bases importantes.
Cajas sensoriales, alfombras de exploración, circuitos bajos: se aprende con las manos antes que con las palabras.
Canciones y palabras de todos los días en francés y en inglés, desde los primeros meses.
Progresiva y construida con la familia: primero una hora, luego una mañana y después la jornada completa.
Meriendas y comidas, pañales, toallitas y mudas de ropa. El material escolar y el de estimulación los proporciona la escuela.
Preescolar
Cuatro niveles en el mismo lugar, de la TPS a la GS. Los grupos se reorganizan según las actividades, nunca según una clasificación.
Nombrar, contar, reconocer los sonidos y las letras. El vocabulario se construye cada día.
Clasificar, ordenar, comparar, contar: primero la manipulación, después la abstracción.
Rutinas, canciones y consignas en inglés, cada día, en el aula.
Lo lleva la maestra y en él anota lo que ya se ha adquirido y lo que todavía necesita tiempo.
Primaria
Los aprendizajes fundamentales, con el mismo número reducido de alumnos y la misma atención individual que en preescolar. Los niveles se van abriendo al ritmo de las promociones.
Lectura, escritura, matemáticas, ciencias y descubrimiento del mundo, inglés a diario.
Tareas regulares en casa, breves y supervisadas, para afianzar lo visto en clase.
Museo, zoológico, parque: cada salida prolonga lo que se trabaja en clase.
Logopeda, psicomotricista o psicólogo cuando se detecta una necesidad.
Cambiar de ciclo sin perder las referencias
El paso se prepara antes de las vacaciones: el niño conoce su futura clase, y su cuaderno de seguimiento lo acompaña de un año a otro.
Preparamos la visita
Antes del verano, el niño pasa un tiempo en la clase a la que se incorporará, con la maestra que lo recibirá.
El cuaderno acompaña al niño
Lo observado un año no se pierde al siguiente: la nueva maestra sabe en qué punto está el niño.
El inicio del curso es escalonado
Los primeros días se organizan en grupos pequeños, para que cada uno encuentre su lugar sin agobios.
¿Qué edad tiene su hijo?
Elija un tramo de edad: le indicamos el ciclo que lo acoge y lo que hay que prever.
Quince niños por grupo como máximo, una educadora infantil y auxiliares. Hay que prever meriendas y comidas, pañales, toallitas y mudas de ropa; la adaptación se construye con usted.
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